Posteado por: IGLESIA ADVENTISTA DEL SEPTIMO DIA "OZAMA" | 02/04/2009

Cuando la presencia de Dios va delante

Exodo 23:20-22

He aqui yo envio Mi Angel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo te he preparado. Guardate delante de él y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre esta en él. Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te alfigieren. Porque Mi Angel irá delante de ti…

Imaginémonos por un momento la costrucción de una carretera: son necesarios para el inicio el uso de equipos pesados que puedan abrise paso entre la maleza del lugar. Enormes árboles, rocas pesadas, material inservible, depresiones que rellenar, lomas que derribar, etc.

En las condisiones actuales (terreno virgen) no es posible el tránsito a ningún tipo de vehículo que no cumpla con las caracteristas de un Gredar o Bulldozer. Sería imposible imaginarse a un carro de lujo, un autobus o incluso un camión tanquero transitar en esas condiciones.

Lo mismo sucedió con el pueblo de Israel al salir del cautiverio de 400 años en tierra de Egipto. No era posible bajo las condisiones en que vivieron durante todo ese tiempo, que ese pueblo pudiera atravesar todos los obstaculos que encontrarian en el camino si la presencia del Angel de Jehová no iba con ellos.

Con un gran ejército de hombres, mujeres, niños y animales salió Moisés de Egipto, y junto con ellos un gran “multitud mixta”, debian atravesar el desierto rumbo a la tierra prometida.

Tres meses después de su salida de Egipto, el pueblo llega al desierto de Sinaí (Exodo 19:1) donde el Señor haría un encuentro personal y especial con ellos. Desde allí manifestaría los principios que debía, desde ese momento en adelante, regir el Pueblo de Israel para ser una Nacion santa y diferente.

Desde lo alto de la cima del Sinaí Dios emitió sus leyes y decretos y habló de manera que todo el pueblo oyera (Exodo 20:18-19). Dicto Sus leyes, Sus ordenanzas, Sus decretos y Sus estatutos.

Una vez terminada

Posteado por: IGLESIA ADVENTISTA DEL SEPTIMO DIA "OZAMA" | 11/22/2008

Dejad los niños… y no se lo impidais

Los discípulos de Jesús pensaban que le hacían un favor al Maestro al apartar de éste a las Madres que con sus niños se acercaban para que los bendijera y también los sanara. Pensaban que el Maestro debía concentrarse mas bien en refutar los argumentos de los Fariseos que continuamente lo acediaban buscando ocasión para atraparle, en las curaciones, en los milagros, en cosas de “mayor importancia”.

Dedicar tiempo a los niños no era lo que precisamente estos “buenos”, “diligentes” y “preocupados” discípulos tenían en mente que haría Jesús. Pero el Maestro les llamó la atención y les corrigió con amor, pero enérgicamente. Les mostro que solamente si tenemos las características de los niños podremos entrar en el reino de los cielos.

De la misma manera, aunque en un contexto diferente, Jesús se encontró con uno de los Doctores de la Ley Judía, “un principal entre los judíos” Juan 3:1; quien se suponía debía ser el intérprete de la palabra de Dios. Uno que estaba llamado a instruir al pueblo en los principios Divinos.

En su encuentro nocturno con el Maestro, este alto Dirigente y Funcionario fue compelido a “nacer de nuevo” [ser como un niño] para poder entonces “entrar en el reino de los cielos” Juan 3:5.

En su Ministerio de tres años y medio en la tierra, Jesús tomo tiempo para dedicárselo a los niños. Demostró que no se está nunca tan ocupado como para no atender las necesidades de los mas pequeños. No fue una excusa para él el estar debatiendo cuestiones morales con los Fariseos. En medio del debate entre lo moralmente correcto e incorrecto a los ojos de los hombres, el Creador fija su vista en esas pequeñas criaturas suyas que también buscan la forma de llegar a él.

Como seguidores de Cristo estamos llamados, de la misma forma que lo hizo él en su momento, a dedicarle mas atención a los niños. A no estar distrayéndonos con diatribas con aquellos que no están de acuerdo con nuestras creencias.

Nuestros hijos se pierden frente a nuestros ojos. Se nos van escapando como el agua entre los dedos. Un día despertamos y vemos que ya son mayores de edad y que no tenemos ningún control sobre ellos. Vemos que son vanos los esfuerzos para traerlos a los brazos del salvador. Pero fue que olvidamos que cuando niños ellos quisieron llegar hasta los brazos de Jesús y nosotros se lo impedimos. No quisimos que “molestaran” al Maestro con sus niñadas.

Es que nosotros pensamos que los niños no entienden de cuestiones celestiales, pero nos olvidamos del discurso de Jesús a Nicodemo: “solo al nacer de nuevo [como niño] entraremos en el cielo”.

Cuando niños es que sus mentes pueden ser impresionadas mas facilmente, al escucharnos contarles historias acerca de Noe, Abraham, Jose, Moises, Jacob, Sanson, David, Salomon, y otros tantos hombres que dejaron sus huellas en las paginas de las historias biblicas.

Sus corazones arderan al vivir en sus mentes la narracion de tales historias y los prepararan para afrontar las dificiles situaciones que cuando adultos tengan que vivir, pues estas vendran a su memoria y sabran que asi como Dios suplio todas las necesidades de aquellos hombres tambien suplira las de ellos, los prepara para depeder y confiar plenamente en él.

Daniel junto a sus tres amigos pasaron mucho tiempo a los pies de los maestros escuchando las historias de sus antepasados. Jose en los pies de Jacob escucho como Isaac, Abraham y otros antes que ellos fueron librados por el mismo Dios.

Escuchando estas historias Jose fue preparado para llegar a ser el Primer Ministro de Egipto en los momentos mas cruciales de su historia y la de su pueblo. Escuchando estas historias fue que Daniel y sus amigos pudieron permanecer firmes cuando todo el pueblo se postraba ante la gran imagen de Nabuconodosor. Escuchando estas mismas historias, contadas por cada padre, es que los niños creceran entre los brazos del Amante Salvador.

Posteado por: IGLESIA ADVENTISTA DEL SEPTIMO DIA "OZAMA" | 11/19/2008

Una amonestacion para los que aspiran a dirigir y tener cargos en la Iglesia

Despues de la caida del hombre en el huerto del Eden, en el principio de la creación, Dios tuvo que ocultar su rostro de la vista de los hombres a causa del pecado, por eso echó a nuestros primeros padres de delante de su presencia, y no obstante a eso puso vigilantes celestiales a reguardar la entrada para que nisiquiera pensaran en entrar.

Desde entonces han habido hombres que han sido “llamados por Dios” para cumplir una tarea específica dentro de su pueblo. Tales son los casos de Set, Enos, Cainán, Mahalaleel, Jaret, Enoc, Matusalem, Lamec y Noé que fueron antes diluvianos. Después del Diluvio nos encontramos entonces con hombres como Abraham, Isaac, Jacob (Israel), José, Moisés, Josué, Caleb, Gedeón, David, Salomón, Joás, Josías, entre muchos otros grandes líderes, y ni mensionar a los profetas, al mismo Jesús, a los Apóstoles hasta llegar a nuestros días.

Como en todos los movimientos que Dios ha levantado en su pueblo, pone cabezas visibles (dirigentes) que guíen y dirijan sus ejércitos hacia donde él quiere que vayan; pero una y otra ves vemos repetirse las escenas de “celo por la causa” que termina en rebeldía y ésta termina en retroceso en el plan de salvación, un devolverse hacia el desierto.

Muchos encuentran que el ocupar cargos en la iglesia (hablando en sentido general) les ganará el favor de los demás, le dará renombre y cierta posición terrenal, que los santificará y los hará mas merecedores del Don Divino y no es así.

La Hermana White nos aclara en cuanto a esto y nos dice: “Los que hoy ocupan [y piensan ocupar] puestos de confianza deben procurar aprender la lección enseñada por la oración de Salomón. Cuanto más elevado seal el cargo que ocupe un hombre y mayor se la responsabilidad que ha de llevar, mas amplia será la influencia que ejerza y tanto mas necesario será que confíe en Dios. Debe recordar siempre que juntamente con el llamamiento a trabjar le llega la invitación a andar con circunspección delante de sus semejantes. Debe conservar delante de Dios la actitud del que aprende. Los cargos no dan santidad de caracter. Honrando a Dios y obedeciendo sus mandamientos es como un hombre llega a ser realmente grande.” PP pag.21.

No es malo aspirar a tener cargos y dirigir dentro de la iglesia. El Apostol Pablo aconsejó al joven Timoteo con respecto a esto y le sugirió que era una buena idea procuarar dirigir, porque hacían falta dirigentes para expandir el mensaje y ministrar las crecientes congregaciones de su tiempo, pero también le señaló quién puede ser un dirigente.

En 1 Timoteo 3:1-7 Pablo escribió lo siguiente: “Palabra fiel: si alguno aspira a cargo [dirigente], buena obra desea. Es necesario que el [dirigente] sea irreprensible, esposo de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar, no dado al vino, ni violento, sino amable, conciliador, no codicioso del dinero, que gobierne bien su casa, que tenga sus hijos (si es casado) en sujecion con toda dignidad. Porque el que no sabe gobernar su propia casa, como cuidara la iglesia de Dios? No un neofito (nuevo en el conocimiento, aprendiz), para que no se envanezca y caiga en la condenacion del diablo. Tambien es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en afrenta y en lazo del diablo.

Al repasar la vida de aquellos que han aceptado el llamado de Dios para ocupar puestos importantes dentro de su plan de salvación vemos que han tenido que enfrentar situaciones difíciles que muchos, estoy seguro, hoy no estarían dispuestos a aceptarlas, porque “la senda de los hombres que han sido puestos como dirigentes no es facil, pero ellos han de ver en cada dificultad una invitacion a orar” PP pag. 21.

Es cierto que a quien Dios llama capacita. Pero no deberiamos buscar con esa avidez el ocupar puestos relevantes en su obra. “Es necesario que haya hombres que lleven responsabilidad, pero en vez de contender por la supremacía, el verdadero conductor pedirá en oración un corazón comprensivo, para discernir entre el bien y el mal”.

Con cuanta frecuencia vemos cada fin de año, cuando llegan los momentos de seleccionar a los nuevos dirigentes de los diferentes departamentos de la iglesia, el movimiento y la expectativa de quien sera?, sere yo? De alguna manera algunos hacemos una “campaña”, no a favor propio, sino en contra del otro.

Para muchos constituye un dolor de cabeza pertenecer a la Junta de nombramientos. Esto supone una presion enorme por la seleccion del cuerpo dirigencial, no porque haya mucho de donde elegir sino por saber a quien elegir. Muchos de los elegidos declina porque segun ellos “tomaran un año sabatico”, y yo me pregunto cuando descanso Elías, Eliseo, Jeremías, Juan, Jesús, Pedro, Pablo, etc. etc.

Otros arguyen incompactibilidad con sus asociados, diferencias con otros dirigentes, poca participacion de los hermanos, poco apoyo de la Administracion, pocos recursos. Y yo me pregunto de nuevo: Con que recursos conto Noe?, con cual apoyo conto Abraham?, apoyaron los israelitas a Moises en su peregrinar hacia la canaan terrenal?, se tomo Moises alguna Vacacion o año sabatico?

Hay otros en cambio que manifiestan un desprecio por los cargos recibidos, entienden que su conocimiento y posicion esta por encima de lo que han recibido para dirigir en la iglesia y lo rechazan. “Hay quienes se tienen por demasiado grandes para ejecutar deberes que se consideran sin importancia. Vacilan en cumplir aun los servicios necesarios, temiendo que se los sorprenda haciendo trabajos de sirvientes” PP pag. 116.

“El que considra que no tiene importancia la manera en que cumple las tareas mas pequeñas, demuestra que no esta preparado para un puesto de mas honra. Puede considerarse muy competente para encargarse de los deberes mayores; pero Dios mira mas hondo que la superficie”. PP Pag. 163

Muchos al igual que Moises o como Jeremias ponen como excusas su incapacidad para hablar ante gran publico, ante autoridades y personalidades. Muchos hasta dudan de que la ocuapcion de ese cargo sea razonable o venga de Dios. “Cuando el Señor da a los hombres una obra que hacer, ellos no deben detenerse a preguntar si la orden es razonable ni cual sera el resultado probable de sus esfuerzos para obedecer. La provision que tienen en sus manos puede parecer corta para suplir la necesidad, pero en las manos del señor resultara mas que suficiente”. PP Pag. 182

“Nadie pierda tiempo deplorando la escasez de sus recursos visibles. Las apariencias externas puede ser desalentadoras pero la energia y la confianza en Dios desarrollaran recursos.” PP Pag. 183

Posteado por: IGLESIA ADVENTISTA DEL SEPTIMO DIA "OZAMA" | 11/12/2008

El Consejero del Club: Refleja a Jesus?

Uno de los requisitos básicos para ser Consejero del Club de Conquistadores es ser Guía o Guía Mayor, y como tal dirigir a sus muchachos orientándolo siempre a imitar a Cristo Jesús. Pero sucede que a Cristo no lo pueden ver si no es mediante el ejemplo, precisamente de su Consejero.

Es una gran responsabilidad la que tiene un Consejero de Unidad frente a sus muchachos, puesto que estos lo estarán siempre observando e imitando en todo lo que haga.

Un versículo de la Bíblia en el que debiera meditar siempre un Consejero es el que Jesús dijo a sus discipulos: “Porque ejemplo os he dado para que como yo os he hecho vosotros tambien hagais” Juan 13:15.

En estos versos Jesús establece cual es la vocación de un verdadero Líder: Servir a los demas!!.

Este acto de humillación, no es mas que un acto de humildad, de grandeza, de nobleza. Jesús estaba predicándole con el ejemplo. Lo que él (Jesús) esperaba que ellos hicieran con los demás no se lo dijo se lo hizo, para que no haya excusa luego de que no les mostró cómo debían proceder y aunque sabía que Judas lo traicionaría, aun a él Jesús estuvo dispuesto a postrarse sus pies para lavárselo igual que a los demas.

Cual es el ejmplo que nuestros Conquistadores estan recibiendo de los Consejeros? Será el mostrado por Jesús, quien estuvo dispuesto a ir hasta la muerte por sus discipulos? Si no es así entonces los Dirigentes Eclesiasticos estan en el deber de velar por los mas pequeños, pues Jesús también dijo: “De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis á uno de estos mis hermanos pequeñitos, a mí lo hicisteis.”

Cuando Moises entró en Egipto con la encomienda, de parte de Dios, de sacar libre al pueblo de Israel, sabía que debían salir todos. Así que a la propuesta del Farahon de dejar salir a los adultos con la condición que se quedaran los niños, su respuesta fue un rotundo NO. “No saldremos de aqui sin nuestros niños…” (Exodo 10:9).

A traves del tiempo, y especialmente en el Antiguo Testamento, se nos ha mostrado que los niños y Adolescentes han llevado parte de la responsabilidad de “guiar” al pueblo de Dios, de producir grandes cambios y reformas dentro de su pueblo.

Para estos tiempo (los tiempos del fin), nuestros niños siendo bien instruidos, tanto en las clases de Escuela Sabática como en los Clubes de Aventureros y Conquistadores, deberán afrontar las mismas condiciones que en el pasado y deberán salir airoso. Pero esto sólo se logrará con ejemplo de abnegación y sacrificio de esos a quienes ellos considran sus Líderes a Imitar.

Ojalá que el Señor pueda bendecir a aquellos que humildemente se pongan en sus manos y decidan en el proximo año (2009) ocupar su tiempo en la sagrada tarea de Dirigir Unidades del Club de Aventureros y/o de Conquistadores.

Que las palabras que salgan de la boca de todo Consejero a sus niños sean las que el Apóstol Pablo le dirigio a los Corintios: “[niños] Sed imitadores de mi, así como yo de Cristo” 1 Corintios 11:1.

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